Muchos coches, mucho ruido y mucha gente. Pero como todas las ciudades también tiene sus rincones especiales.
Alli puedes ver gente bailando tangos, hacerte fotos con dobles de Maradona y caminar por sus coloridas calles, la verdad esque esta bastante enfocado para el turismo pero es muy bonito.
La verdad esque pateamos bastante la ciudad e incluso los alrededores ya que nos fuimos a conocer un pueblito al lado de Capital que se llamaba el Tigre y era una especie de Venecia en el delta del Paraná.Alla estuvimos un fin de semana en lo que parecia ser un paraiso se convirtió en un infierno el dia que subió el nivel del delta y se inundó el camping y el delta entero, tuvimos que esperar la barca de vuelta en el embarcadero con el agua por las rodillas.
Eso si conocimos a una gente supermaja que de hecho nos acogieron en su casa cuando volvimos a pasar por Buenos Aires (gracias chic@s) de vuelta de Quequén, nuestra próxima parada!