sábado, 17 de mayo de 2008

Buenos Aires

Nuestra llegada a Buenos Aires supuso un cambio brutal, pasamos de la selva tropical de Iguazu a una superciudad. En pocas palabras Buenos Aires es como Madrid.
Muchos coches, mucho ruido y mucha gente. Pero como todas las ciudades también tiene sus rincones especiales.
Al primer sitio al que fuimos como buenos turistas es al Caminito, en el barrio de la Boca, al lado de su campo de futbol.
Alli puedes ver gente bailando tangos, hacerte fotos con dobles de Maradona y caminar por sus coloridas calles, la verdad esque esta bastante enfocado para el turismo pero es muy bonito.
En el caminito encontramos una tienda de moda de la que Celine se enamoró. Estuvimos el rato suficiente para hacernos bastante amigos, nos dieron consejos y contactos para el viaje e incluso acabaron cortandole el pelo a Celine.
En el Caminito conocimos también a Pepe el artesano, que como cuyo propio nombre indica es un artesano que trabaja en un mercado de artesania en el barrio. Nos invito a ir un par de dias a hacer un taller con el y enseñarnos un poco de macramé, a lo que aceptamos supercontentos.
También estuvimos por el barrio de San Telmo que es bastante animado, con mucha gente tocando y bailando en la calle. La verdad es que es una ciudad alegre, con bastantes zonas con marcha y fiesta en la calle, y el tango se sigue bailando de forma
amateur por las calles.
La verdad esque pateamos bastante la ciudad e incluso los alrededores ya que nos fuimos a conocer un pueblito al lado de Capital que se llamaba el Tigre y era una especie de Venecia en el delta del Paraná.Alla estuvimos un fin de semana en lo que parecia ser un paraiso se convirtió en un infierno el dia que subió el nivel del delta y se inundó el camping y el delta entero, tuvimos que esperar la barca de vuelta en el embarcadero con el agua por las rodillas.
Eso si conocimos a una gente supermaja que de hecho nos acogieron en su casa cuando volvimos a pasar por Buenos Aires (gracias chic@s) de vuelta de Quequén, nuestra próxima parada!