En este pueblo pudimos ver el monumento al indio que representa a los antepasados indigenas que vivian originalmente por estas zonas de la precordillera andina.
Después de encontrar por fin alojamiento y de comprender que estábamos en carnaval y que por eso no habia sitio....(los que estuvieron seguro que se acuerdan de la anécdota) decidimos salir un rato a pesar de que estábamos cansados (como se puede ver en la foto, Fabricio tío despierta, que se te derrite el hielo!!!).
El ambiente nocturno de las fiestas de carnavales de allá no es lo que ninguno de nosotros nos esperábamos así que decidimos volver antes a casa y descansar para el día siguiente que era el día grande del carnaval y teníamos que estar con fuerzas.
Por la noche continuó la fiesta aunque con cierta pena ya que uno de los chicos del grupo se tenía que volver ya para Buenos Aires, al menos no para trabajar, para irse a otra fiesta aunque se le echó de menos el resto del viaje. Fer vete entrenándote para la próxima fiesta juntos que esta vez no va a ser entre jujeños jajaja!